jueves, 28 de abril de 2011

EL PROCESO DE ENAMORAMIENTO COMO UN SÍMIL DE LA OBJETALIZACIÓN POR EL AMOR A LOS PADRES


La percepción del deseo (del amor) por parte del “otro” es un pilar importante para la incorporación de un afecto “agradable” que tiene que ver con la satisfacción de necesidades pulsionales e instintivas de autoconservación. El bebé recién nacido es receptor del calor de la madre, del contacto del padre y las palabras del medio familiar, esto lo va inscribiendo en el mundo de los objetos. El niño va reconociendo y distinguiendo a su madre, y desde luego, sus atenciones que le van a suministrar todo lo necesario para que se desarrolle, cosa que él solo lo va registrando como placer (o displacer según corresponda). El hecho importante en el sentimiento de sentirse aceptado, amado, es todo aquel contacto afectivo con la connotación amorosa que tienen los padres con el niño; en esa etapa de la vida, esta transacción es estructurante, y según sea la emisión y la recepción del amor por los padres así será el encauce de las pulsiones sexuales (y/o agresivas) en la constitución del carácter en el niño.

         Como bien lo distinguió Freud en el complejo de Edipo, el primer enamoramiento de los hijos se da con los padres, y la primera decepción también con ellos; cuando se da eso, lo que viene es una parte importante en el desarrollo psíquico, tanto la identificación con uno de los padres y también la instauración del superyó. Se renuncia entonces a un deseo y se da pie a un proceso que primará en la vida inconsciente.

         Cuando se da un enamoramiento en la adolescencia, juventud y la adultez, existen reminiscencias de lo que en la infancia fue. En primera instancia, el gusto físico puede influir antes de que se de el enamoramiento, así como la sobrevaloración de cualidades subjetivas en el objeto de deseo, o la transferencia de emociones que vivencia la persona que se “enamora”, tal como un sentimiento de seguridad. Pero ¿Cuándo es que se da el enamoramiento como tal? ¿En qué momento se da una relación de dos personas enamoradas una de la otra? Una respuesta podría ser, cuando existe una correspondencia mutua, cuando los dos se transmiten su deseo por la mirada, por el contacto, por la voz, las palabras.

         La validez, la afirmación que el “Otro” (objeto de deseo) hace sobre el sujeto deseante se convierte en aceptación del deseo, le da completa cabida al flujo pulsional. Los padres van introduciendo al niño al mundo de los objetos, le dan cabida a la catectización de los objetos; cosa que también tiene su ramificación en el enamoramiento, en la catectización del objeto de deseo. La mirada de la madre, del padre, tiene un efecto poderoso, llegará el momento en que con solo interpretar la mirada sabrá si es de aceptación o de reprobación, este contacto visual que se busca con los progenitores también se puede buscar en las otras personas, sobre todo cuando se busca la aceptación, la afirmación, el reconocimiento; tales serán suministros narcisistícos, que son necesarios para el establecimiento de una relación de pareja; así se busca la mirada del ser querido para obtener la satisfacción de un impulso que encontró cabida en el calor materno. Ante la excitación corporal del organismo recién nacido, la presencia de la madre y todos sus satisfactores (uno de los cuales pudo volverse el padre), se dejó la impresión psíquica que el contacto del “Otro” es primordial.

         Una pregunta sería, ¿el desear a una persona es el ancla para la estructuración genital? También se hubo deseado a la madre, en una época de la vida en que también había una primacía libidinal de los genitales. Los objetos parciales o inanimados no serían suficientes para instaurar una primacia genital, pero el querer “obtener” una entidad total, por medio de la “fuerza”, la potencia que brinda el poder del falo, puede dar cabida a la posibilidad de instaurar una sexualidad genital. El miedo a la castración le da al niño la posibilidad de mantener en sí ese valor tan importante para sí; es por esto que, en la resolución del complejo de Edipo, cede su deseo a cambio de preservar su pene, su falo.

domingo, 17 de abril de 2011

ENFOQUES PSICOTERAPEUTICOS Y EL DIAGNOSTICO

-Consideraciones generales y un acercamiento a una visión integrativa-
Desde que surgieron los primeros estudios ‘científicos’ sobre el ser humano, se ha tratado de mejorar y tener mejores resultados a través de la experiencia, práctica y filosofía de quienes se han dedicado a tratar a los individuos, y ante esto también han existido contrapuntos entre científicos y médicos, incluso los debates filosóficos que pudieron existir sobre el hombre en la antigua Grecia pudieron mostrar la diferencia de ideas que cada sujeto tenía sobre nuestra existencia.
         Freud empezó a distinguir que los trastornos mentales tenían una génesis inconsciente, y separa de una manera importante a la psicología de la psiquiatría, le da importancia a los procesos psíquicos y le da un fundamento a la conducta del ser humano; mientras, otros psicólogos seguían haciendo investigación y escribiendo principios a partir de reflejos y la asociación de estímulos como parte fundamental de la actividad humana, no brindándole importancia a los procesos subjetivos ya que no al no ser medibles ni observables no podían formar parte de la ciencia de la psicología. Después que Freud planteó su teoría y dictó los principios básicos que le dan forma al psicoanálisis, muchos psicólogos se avocaron a seguirlo y otros tantos a contradecir o variar sus puntos de vista; es entonces que se empiezan a desarrollar otros postulados psicológicos que tratan de describir al ser humano para entenderlo y ayudarlo con sus problemas psicológicos.
         He considerado que para aquellos que nos dedicamos a la psicología y tenemos una afinidad con alguna teoría, la abrazamos porque es la que mejor responde nuestras preguntas existenciales, en mi interpretación esa es la razón por la cual nos dirigimos hacia a algún enfoque específico, pero en la práctica podemos ir respondiéndonos otro tipo de preguntas que nos pueden poner en una disyuntiva acerca de la efectividad de nuestro método; es entonces que llegamos al punto de evaluar y confrontar a los diferentes enfoques, y saber qué tan útil puede ser uno o el otro.
         Ante todo, se hace una evaluación del paciente, desde el primer momento y en la observación inicial se puede generar un juicio sobre la estructura del individuo, y una vez que se escucha el motivo de consulta la orientación de la terapia vislumbra un rumbo. En la práctica del psicoanálisis existen entrevistas previas antes de que el paciente pase al diván con la regla básica de la asociación libre, esto ayudará al analista a determinar la viabilidad del proceso psicoanalítico. Freud escribe en “Sobre la iniciación del tratamiento” (1913) que: “… con los enfermos de quienes sé poco, he tomado la costumbre de aceptarlos sólo provisionalmente, por una semana o dos… uno sólo ha emprendido un sondeo a fin de tomar conocimiento del caso y decidir si es apto para el psicoanálisis”. Y continúa aclarando que: “La iniciación del tratamiento con un periodo de prueba así, fijado en algunas semanas, tiene además una motivación diagnóstica.” Asimismo, Freud refiere que psiquiatras pueden caer en un error diagnóstico, pero esto bien sólo podría ser un error teórico, y su diagnóstico no tendría más que un interés académico, pero para el psicoanalista “… en el caso desfavorable ha cometido un yerro práctico, se ha hecho culpable de un gasto inútil y ha desacreditado su procedimiento terapéutico. Si el enfermo no padece de histeria ni de neurosis obsesiva, sino de parafrenia, él no podrá mantener su promesa de curación, y por eso tiene unos motivos particularmente serios para evitar el error diagnóstico. En un tratamiento de prueba de algunas semanas percibirá a menudo signos sospechosos que podrán determinarlo a no continuar con el intento.” Pues bien, en esta larga cita que he hecho sobre el texto de Freud, se encuentra un fundamento importante sobre la relevancia de la impresión diagnóstica antes de continuar con el tratamiento, consideración que debe tomar en cuenta el terapeuta de cualquier enfoque antes de realizar cualquier movimiento.
         Hay enfoques terapéuticos que no trabajan con diagnósticos, y siendo así, no compartirían la visión de los principios freudianos y el psicoanálisis, pues bien, siempre habrá que tener en cuenta consideraciones médicas (biológicas) que pueden hacer imposible la terapia, ya sea la esquizofrenia, el retraso mental o una depresión mayor; en ese sentido las ciencias de la salud trabajan en conjunto y no podríamos hacer a un lado las consideraciones globales (biopsicosociales) que distinguen al ser humano. Entonces, un principio para determinar nuestra técnica en caso de que tengamos una visión ‘ecléctica’ de la psicología es hacer un diagnóstico de la funcionalidad psíquica del sujeto, una vez teniendo en cuenta tal, podemos andar con cualquier estrategia.
         Milton Erikson, con base en sus trabajos con la hipnosis, la sugestión y lo estratégico, podía llegar a hacer intervenciones desde el primer contacto que tenía con el paciente, esto contradeciría a cualquier recomendación de la práctica de la psiquiatría clásica, y cualquier recomendación freudiana; en este caso yo puedo decir que el primer diagnóstico que hacía Erikson era sólo con ver o escuchar al sujeto, podía tener una sagacidad sumada a la propia experiencia que podía entender algo del contexto de la persona y usarlo a su favor, además que por lo regular ese tipo de intervenciones siempre eran ‘positivas’, o sea, que fuese cual fuese la situación a tratar era más viable que le causara un bien o sino, por lo menos no iba a afectar negativamente la problemática del sujeto. Esto nos está diciendo que el diagnóstico parte porque hay un sujeto, en ese sentido, su sola aparición del mismo en nuestro espacio terapéutico puede decirnos mucho.
         Para la psicología sería una pérdida desechar cualquier conocimiento que ha hecho que la ciencia crezca, los conocimientos que Freud compartió a partir de sus observaciones se basan en el análisis del discurso del sujeto ‘enfermo’, le dio un sentido a lo ‘inentendible’; e incluyendo a la sexualidad como parte fundamental del devenir humano integra al sujeto como esa entidad completa sin una separación ‘cuerpo-mente’; ese mismo entendimiento que culturas orientales también poseían. De la misma forma, las visiones humanistas, estratégicas, gestalt, terapias basadas en soluciones o la terapia narrativa nos brindan nuevas ideas de cómo involucrarnos con el paciente o el sujeto en el campo del lenguaje, incluyendo a la vez esos mismos conocimientos que resaltó Lacan en cuanto a la importancia del lenguaje en la estructuración de psique. Así, podemos decir que el psicoanálisis tiene una práctica muy específica debido a todos los principios en cuanto a la dinámica psíquica que se han descrito hasta ahora, por lo que no es viable un cambio drástico en su ejercicio, pero aquellos que practican la psicoterapia pueden hacer uso de muchas herramientas de una manera responsable, conociendo todas las implicaciones que el tratamiento puede tener con el paciente.
Bibliografía
Freud Sigmund, Obras completas: Sobre un caso de paranoia descrito autobiográficamente (Schreber) : Trabajos sobre técnica psicoanalítica y otras obras (1911-1913) 2da edición, 11va reimpresión. Buenos Aires, Amorrortu,2007. Pag. 125, 126.

martes, 5 de abril de 2011

Reflexiones sobre la sexualidad

Psic. Cesar Jiménez Sánchez

¿Papá, qué es sexo?... ¿Qué coxa hija?
Más de un padre o madre, si no es que ambos se han quedado perplejos ante esta pregunta ¿Qué es sexo?  Y aunque poco a poco la respuesta ha tomado una amplia gama de matices, decir que hombre es el  macho con pene y mujer la hembra con vagina, es lo último que se nos ocurre decir. El oaxaqueño sigue viviendo en una doble moral respecto a su religiosidad cristiana, sigo escuchando a los jóvenes decir que quieren una chica para pasar el rato y otra para estar de serios; parece ser que para la mujer sigue aun vetado disfrutar del sexo a rienda suelta, el hombre mientras mas parecido sea a un semental es mejor. La mujer que se atreve a vivir una sexualidad libre y con cuidados se convierte en el chisme de la cuadra y el hombre que no tiene varias mujeres de puto no pasa. Aun a pesar de la reciente aceptación de su  homosexualidad por parte de artista, sigue habiendo rechazo, especulación, mitos y lo que puede ser peor: falsas acusaciones, en contra de personas con preferencias homosexuales o bisexuales.
¿Qué pasa? ¿Es solo una falta de educación en el sexo, sexualidad y género? ¿O es simplemente que el sexo como tabú para la iglesia cristiana está lejos aun de ser un placer y gozo para la comunidad oaxaqueña? Aunque muchos sepamos que el sexo seguro es una experiencia magnifica he escuchando la  frase: Yo no uso condón, si pasa algo, tomas algo.  Y es que la investigación científica ha cambiado el papel del hombre y de Dios, hasta hace poco el aborto era ilegal en cualquiera de sus formas, hoy la mujer puede hacer lo que quiera con su cuerpo legalmente y a pesar  de la renuencia de la iglesia.
Louise Joy Brown nació el 25 de julio de 1978 en OldhamGran ManchesterInglaterra; es la primera persona nacida a partir de una fecundación in vitro, la colaboración de los doctores Steptoe PC y Eduards RG deja de lado algunos de los padecimientos de la mujer y ganamos terreno a la selección natural. Familias sin hijos ahora los puede tener, sin complicaciones serias en un buen porcentaje y sólo con colaboración de la ciencia, el lugar reservado a Dios para permitir la concepción ya no esta tan lejos de las manos de las personas comunes y corrientes. El primero de abril de 2001 se aprueba la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo en Holanda, abriendo con este hecho una nueva forma de pensar en el mundo entero o  por lo menos en occidente ya que hay muchos países árabes que aun tienen la pena de muerte para las personas con preferencias homosexuales.
Ante los acontecimientos de las últimas décadas es imposible que permanezcamos en la ignorancia mientras el  mundo se mueve, me refiero a que es de suma importancia actualizar nuestros conocimientos, para poder acompañar a una persona, que consulta a un experto en la salud mental, con la finalidad de ayudarse en un transito por alguna dificultad. En mi experiencia he platicado con personas homosexuales cuyo temor mas grande es enfrentar una sociedad machista con temor a lo diferente y punitiva de la diversidad; a consulta han llegado adolescentes con embarazos no deseados, llorando por un poco de comprensión buscan una salida para seguir estudiando y huyen del reclamo de sus padres; algunas otras llegan con lágrimas en los ojos sufriendo el duelo por un producto abortado a la fuerza por sus padres; a la puerta tocan jóvenes con VIH preguntando por lo que sigue después de escuchar el diagnóstico de varios laboratorios… y a veces me pregunto lo mismo ¿Qué sigue?
¿Hasta donde la ciencia nos permitirá hacer y deshacer a nuestro libre albedrio? ¿Hasta donde las leyes pueden guiarnos hacia una mejor convivencia entre personas, llevarnos a la tolerancia y aceptación de  preferencias y circunstancias del otro?
Lo único que puedo conjeturar es que hay una búsqueda constante de soporte y ayuda por parte de un grupo primario y mientras ese grupo primario brinde los medios para el desarrollo, seguirá siendo la base de la sociedad; este grupo primario que llamamos familia ha sobrevivido a las modificaciones de la sociedad y a pesar de que en Europa la tasa de natalidad esté disminuyendo dramáticamente, en América latina aun hay madera de donde cortar. El sexo, como dice un maestro, no es destino… pero brinda momentos felicidad; la sexualidad y el género con interpretaciones que denigren la moral de otras personas o se basen en los errores del pasado para construir un futuro, pueden traer disputas que desperdicien recursos y energía, considero que las políticas de educación sexual basadas en el sexo seguro y la familia (no especifico que el matrimonio) en sus diversas conformaciones son una apuesta que se debe jugar.
Al final de esto considero que la familia se alza como la gran sobreviviente de las diversas interpretaciones de la sexualidad, género y sexo; estamos en puntos suspensivos, falta por hacer en mi comunidad y en las leyes para una convivencia de respeto y tolerancia entre géneros…esto es lo que reflexiono con la clase y me despido de usted con una frase de Benito Juárez: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
César Eliuth Jiménez Sánchez

martes, 29 de marzo de 2011

UNA VISION DEL PROBLEMA EDUCATIVO

Por lo que nos ha enseñado el psicoanálisis, podemos estudiar cualquier hecho humano a través del entendimiento de lo inconsciente; y la educación es uno de estos hechos. La educación es una de esas disciplinas que en México nos ha dado mucho de qué hablar, por la forma en que el país se dirige pareciera que hay principios que no se aplican como deberían, y como regularmente se menciona en los discursos políticos hay un rezago educativo. Pero ¿a qué se refieren con la frase de ‘rezago educativo’? Pues que la educación no le llega a todos los habitantes, que hay aún miles de analfabetas, que muchos apenas logran alcanzar la primaria o la secundaria y que hay bajos niveles de aprovechamiento con base en las estadísticas que reflejan las evaluaciones de las diferentes materias y ciencias; pero entonces ¿qué es lo que pasa con los mexicanos que entran en estos números? ¿Es realmente una falta de oportunidades? Podríamos responder que a la clase que sustenta el poder le interesa que los mexicanos ‘no piensen’, que sigan sin preparación intelectual alguna, y de esta forma seguir conservando el poder; pero este planteamiento sería demasiado reduccionista, después de una independencia y una revolución debería haber algo más para que sigamos con niveles de educación bajos.
         Me hallo entonces una vez más en los terrenos de aquel análisis social que hace Octavio Paz en “el laberinto de la soledad”, esta falta de identidad del mexicano con sus propias raíces, no siendo “ni de aquí, ni de allá”, un mestizo que sigue buscando la aceptación del padre pero ‘odiándolo’ a la vez, y añado: viviendo en un ‘matriarcado’ que le permite todas aquellas cosas que el padre le pudiera prohibir. Hemos comprobado en varias ocasiones que la falta de orden y disciplina distinguen al mexicano, lo notamos en el descuido del gobierno en cuanto a sus funciones (calles con baches, lámparas sin electricidad, aquello que llamamos burocracia, etc.), lo notamos en el desorden social cuando existen eventos masivos, en la inseguridad, en los continuos fracasos que notamos en varias disciplinas, en la misma pobreza y la mendicidad. La corrupción es uno de los mecanismos adaptativos para hacer frente a esa falta de orden, a esa necesidad de alcanzar lo más por lo menos, esa necesidad de seguir rigiéndonos bajo el principio del placer, sin esforzarnos.
         La educación también está involucrada en esta dinámica, no es la política educativa, no son los programas, sino lo que influye en gran medida es la visión que los mexicanos tienen de la misma, pareciera una imposición parental más que una oportunidad para aprender y adquirir conocimientos que no se tienen en casa; para muchos niños, la escuela es una obligación, así como para los padres se vuelve una obligación insatisfactoria ir a su trabajo o incluso mantener a sus propios hijos. Entonces, puede existir un juicio acerca del almacenamiento de datos que implica el aprendizaje en la escuela, uno de estos juicios podría ser que esos conocimientos son cosas inservibles que no tienen una utilización práctica, y hay un desdén sobre los contenidos que se enseñan en la escuela. Y con ese mismo menosprecio hacia el conocimiento, también parece que hubiera un menosprecio hacia el desarrollo cultural, científico y emocional del individuo, cosas que son indispensables en la naturaleza del ser humano, son instancias que nos distinguen de los demás animales. Y es entonces que vemos que hay un apego significativo a las conductas placenteras, aquello que está fuera de los confines de lo que llamamos trabajo, esfuerzo, dedicación; y que si bien es inherente al ser humano, también demuestra una fijación y un retraso en la evolución del sujeto. Pero entonces, ¿esa fijación es a partir de una prolongada satisfacción o por un encuentro insatisfactorio causante de angustia? En lo social podría argumentar la respuesta a partir del ‘gran’ significante que representa la madre para el mexicano, y asimismo extendiéndose con el peso específico de la familia; notamos que puede ser generador de culpa, de goces ‘sádico-masoquistas’, de una visión egocéntrica, y de fantasías alrededor de la idealización de un padre omnipotente, cosa que notamos en la necesidad de tener el poder, dinero y de esa visión paternalista que se tiene del gobierno.
         En la parte individual, existe una preocupación de los educandos acerca de los conflictos que presenta su propia familia; como bien lo saben aquellos que han estudiado a niños con problemas aunado al fracaso escolar, los niños, adolescentes o jóvenes que tienen dificultades escolares por lo regular presentan conflictos domésticos y eso los hace desatender sus deberes en el aula, se preocupan más por resolver o por imaginar lo que va a pasar o está pasando en casa que por querer desarrollarse como alumnos, individuos o profesionistas.
         Con base en esto, el problema educativo está en no aceptar (o reconocer) la dinámica psíquica en cuanto a lo inconsciente, y asimismo en no avanzar en la visión de las posibilidades que se nos presentan a partir del conocimiento, dándole solamente valor a aquello que representa el poder y el goce. Obviamente, querer un cambio ‘macro-social’ es más bien algo utópico, o por lo menos algo que conlleva muchas décadas para que eche raíces, aún así, es importante sembrar la idea y pensar en transmitirla y enriquecerla. Lo más asequible es entender que la efectividad del acto educativo depende de cada persona, me parecen inútiles los discursos que hablan acerca de los proyectos educativos que van a cambiar o revolucionar la educación en México, programas como los de la inclusión del inglés y la computación se quedan cortos si no hay un verdadero interés por parte de los ciudadanos por aprenderlos, podemos apreciar que muchos niños aprenden más acerca de la computadora en casa que en la escuela, cosa que se relaciona con ese aprendizaje significativo. Hay que tener entonces un interés por darle relevancia a la salud mental de las familias, por seguir abriendo espacios a la cultura y a la ciencia, por inculcar la noción de utilidad al conocimiento; y en cuanto a la psicología se refiere, seguir validando la importancia de lo inconsciente en nuestros actos, así como sumar la visión de los diferentes enfoques para la atención de los educandos.

martes, 22 de marzo de 2011

“AUN” -LA ESTRUCTURACION DEL ESTATUS PSIQUICO A TRAVES DEL LENGUAJE-

Nota: El título referido en este ensayo, no tiene una relación directa con el seminario de Lacan del mismo nombre.

Haciendo cita de la palabra “aún” se pueden esbozar varias ideas con respecto al efecto que el lenguaje tiene sobre las personas. Para iniciar rápidamente con un ejemplo del mismo, se puede retomar el efecto que podría provocar la palabra ‘aún’ en una persona. El ‘aún’ tiene que ver con el hecho de la prolongación de un hecho, el mantenimiento ‘vigente’ de un evento, lo que en un momento dado representaría una esperanza. Esta esperanza provoca un efecto psicológico muy importante, puesto que mantiene a la persona abrazando su fantasía de sujetar algo que siente indispensable, y más aún si piensa que lo puede perder.

         Para el psiquismo de la persona, el ‘aún’ es algo que hace que aquello que aún está signifique permanencia, o en un momento dado, “vida”. Es importante comentar que dependerá mucho de aquello que ‘aún’ permanece. Si se habla del amor, y del amor que aún permanece del objeto amado hacia el sujeto amante, y con la posible pérdida del amor; este ‘aún’ hay amor, hace extender el efecto de la presencia del afecto. La esperanza por preservar lo que aún hay hace que la persona movilice diferentes mecanismos adaptativos que en tempranas etapas de la vida es estructurante; y es importante a la vez, los efectos fisiológicos que acompañan al estado psicológico, así como también las satisfacciones concomitantes, sobre todo sexuales. Aquellas percepciones internas concientes o inconscientes tienen un efecto parecido a los de las  drogas (estímulos externos que se introducen) sobre el organismo y el psiquismo, así, se refuerza por una parte los mecanismos psicológicos puesto que también se asocian a un estado placentero del orden orgánico, o en su defecto, si existe una estructura masoquista, también el displacer será un aliciente para la persona.

         Las palabras tienen un efecto trascendental para la persona que las escucha, el lenguaje en general forma parte de toda la construcción de la personalidad. Un ‘te amo’ va a hacer que la persona amada se sienta deseada, esto a su vez acarrea una excitación y el reforzamiento de un narcisismo que crece a la par de la significación que la persona se da a sí misma. Con las palabras de aprobación y la calidez de las mismas el individuo crece aceptando sus conductas como positivas y se vuelven un medio de reaseguramiento del amor y del sentirse identificado y parte de otros (familia), esto, mezclado con el concepto que la persona tenga de sí misma; por ejemplo, el verse ante un espejo y con el valor que la cultura da a las características corporales hace que la persona se amé por ser como es o se deteste o critique por verse en un reflejo que no le agrada. Una vez más, el valor que se le da a lo que se le pone nombre y se juzga estructura la manera en que el individuo se vivencie a sí mismo y por consecuencia, lo que de esto proyecte en sus relaciones.

         Por otro lado, un ‘te odio’ cae en la persona como una pesada losa que podría significar un rechazo violento, y por lo tanto también podría desembocar en una respuesta violenta, con una agresión que también podría llevar en sí, el rechazo de la persona hacia sí misma, como si existiera una identificación con las palabras de aquel que odia. O un ‘no te quiero’ puede producir un sentimiento de desesperanza que hace que la persona no se sienta valiosa, ni parte de un grupo, parte de su padre o madre o de cualquier sistema. El niño, al extender su visión del mundo y ya no solo ubicarse en el contexto familiar, puede trasladar estas palabras y la lógica de que sí una persona puede expresar una frase de rechazo, otras personas también tienen la misma posibilidad de hacerlo, sobre todo si ha escuchado en su medio ambiente a diferentes personas con expresiones semejantes. Así, la persona condicionará su conducta a razón de no escuchar esa frase que a la vez estructuró una personalidad con mecanismos defensivos como la represión, la proyección, la formación reactiva o la anulación; estas defensas tienen como objetivo la esperanza de recuperar el amor, y esto debido precisamente a otra forma de lenguaje, el corporal.

         Cuando existen padres ambivalentes, es común que los hijos busquen continuamente reaseguramientos contra la angustia de no ser queridos. Y así como se reciben comunicaciones de desaprobación o amenazantes acerca de retirar el amor, también hay mensajes que contienen afecto y con tendencia hacia la aprobación; así, se mantiene hasta cierto punto un ‘aún’ inconsciente que busca el amor de los padres, el individuo crece con la idea de realizar cosas que sirvan para ganarse el afecto. Obviamente, hay una gran cantidad de angustia acompañando estos intentos de conducta, y a su vez, una gran timidez e incertidumbre acerca de si lo que se hace esta ‘bien’ o ‘mal’. La angustia entonces, entorpece la efectividad y la espontaneidad de las conductas a realizar, la persona entonces, se cree incapaz de alcanzar lo deseado.

         Las palabras también pueden no tener un solo sentido, sino que al ser acompañadas de ironía contienen un doble significado que crean una confusión, por una parte es captada la literalidad de las mismas, y por otro lado se capta la intención y lo mas subjetivo y abstracto del mensaje. Los niños al no tener completamente desarrollada la habilidad de entender los mensajes irónicos de los adultos adaptan los mismos conforme a su propio entendimiento, esto es, la palabra junto con una emoción, enojo, tristeza, alegría; pero como el mensaje expresado por el adulto no contiene precisa o puramente este afecto, los niños se desconciertan con la conducta seguida después del mensaje expresado; por ejemplo, los niños ya saben las conductas de los padres cuando se enojan, a lo mejor los golpean, les dejan de hablar o los regañan; en este caso, cuando son irónicos, probablemente después de lo que han dicho, los padres sonrían, canten, prosigan con lo que están haciendo, etc.; esto no tiene lógica para el niño, lo que lo lleva a desconfiar de los padres y probablemente de los adultos.

         Los gestos, movimientos, emociones de las personas son captados e interpretados de acuerdo al estadio evolutivo del individuo, así como a su naciente, en desarrollo o determinada estructura de personalidad, entonces, es un encuentro de palabras y significaciones en el inconsciente, es por esto de lo subjetivo de las reacciones de cada individuo ante los mismos o diversos hechos. Tal vez esto tenga relación con aquello que haría alusión a Lacan acerca de que una plática entre dos personas es un encuentro de 2 monólogos.

         El medio por el cual los seres humanos conocen el mundo es el lenguaje, la cultura, por lo mismo, es parte de la constitución como especie; la parte animal, instintiva, es lo que lleva al hombre a vivir biológicamente, a mantenerse como especie, así, ambos, son los referentes primordiales de la personalidad. Todo aquello que tiene que ver con el placer y la supervivencia es imperativo para el ser, el lenguaje es entonces lo que trastoca todo lo biológico filogenéticamente determinado. Así, los instintos se vuelven pulsiones, y tienen nombre, y son viables entonces a ser reprimidas, y pueden ser coartadas como intención voluntaria, pero una expresión deformada encuentra la forma de mantener la satisfacción parcial de aquello biológicamente dado. Es por esto que el psicoanálisis hace hincapié en la sexualidad, y por otro lado en las reacciones agresivas, ya que tanto el hambre y la sed como pulsiones (instintos) de vida no tienen una marca despectiva por parte de la sociedad, así, la sexualidad como instinto queda sola como representante animal inherente a todo ser; y si ésta es inhibida por la cultura y sus derivados, entonces el funcionamiento global del organismo y el psiquismo se perturba, y entonces, se encuentran sustitutivos que por lo regular son insatisfactorios para los sujetos.

         Entonces, el psicoanálisis no tiene ese ‘fin perverso’ en descubrir la sexualidad de las personas, sino tiene el objetivo de retirar los juicios derivados de la cultura que prohíben el desarrollo natural de la sexualidad y su expresión. Pero lo que crea una mayor resistencia es aquel afán humano de preservar el amor “desexualizado” de los padres, o de un representante mayor (dios). Para el infante es más importante sus satisfacciones orales o anales que las genitales, es por esto que prefieren el tipo de amor que los padres le dan a esa edad, pero que en resumen, sigue siendo parte de una satisfacción sexual propia de ese estadio evolutivo; así, las personas fijadas psicológicamente en tales estadios, llegan reprobar la sexualidad genital (con sus componentes psíquicos) ante el miedo y angustia que les provocaría satisfacciones diferentes a las orales o anales, es entonces, un reaseguramiento que es tan importante en sus vidas que se mezcla con su personalidad y ‘principio’ de vida.

domingo, 13 de marzo de 2011

EL ACTO DE TIRAR Y LA BASURA

En varias ciudades de México se puede notar que el problema de la contaminación por basura es una situación de interés primordial para las autoridades y la comunidad misma, cada vez hay mas desechos, los cuales podrían ser parte del consumo ‘normal’ por parte de la población con base en sus hábitos, pero además, hay personas que tiran basura en la calle, la desechan sin considerar que las banquetas y las vialidades se vuelven menos funcionales para su uso, además de contaminar el ambiente. Entonces, se podría plantear la pregunta sobre qué sucede en la dinámica psíquica de aquellos individuos que arrojan desechos de manera irresponsable y continuamente en la vía pública generando un problema comunitario.

         Una vez más el inicio de las explicaciones psicológicas se sitúan en la primera infancia, en aquella etapa donde los bebés empiezan a interactuar con el mundo y son regidos por el principio del placer, donde todo aquello que es placentero lo incorporan y aquello que les es insatisfactorio lo desechan, lo ‘escupen’, cosa misma que es la base del mecanismo de proyección. Este proceso queda impreso en la estructura psíquica mientras el individuo sigue madurando física y psicológicamente; en la etapa anal, el acto de retención y expulsión le puede dejar al niño una fijación sobre estas dos funciones asociadas sin duda a un placer sexual inconsciente. Para la etapa fálica y la resolución del Edipo el pequeño ya habrá empezado a tener hábitos que son propios de las etapas anteriores y que pueden permanecer duraderamente si son reforzados por la ‘ganancia secundaria’ de su conducta con base en los simbolismos que surgen de la dinámica familiar, y también si no existen los parámetros educativos que regulen las conductas anárquicas y disfuncionales.

         En las etapas infantiles, la madre tiene una gran responsabilidad sobre las conductas del niño, sobre todo porque pasan más tiempo con ellos además de la liga de amor ‘edípico’ que existe, este último factor es determinante, ya que si el niño no tiene una represión efectiva sobre ese afecto edípico que tiene sobre su madre seguirá ‘gozando’ del poder y los derechos con que se cree, y se le dificultará más ese ingreso a las regulaciones de la ley y su cultura que el padre puede proveerle. En este sentido las referencias primarias que son el padre y la madre son el primer ejemplo a seguir para la identificación que va dándole forma a la personalidad, y si estas figuras son a la vez personas descuidadas, desordenadas e irresponsables el niño seguirá ese camino. Estas características citadas se relacionan igualmente con el principio del placer, donde no hay un compromiso con el medio que le rodea, el principio de realidad pasa a un término secundario, el individuo sigue disfrutando de la dependencia a “un otro” (que podría ser la madre) sin notar o hacer consciente su responsabilidad, quedándose al nivel del niño que sabe de los efectos que su conducta tiene sobre el ambiente, pero que al mismo tiempo es ‘inconsciente’ de las repercusiones ex post facto; esto tiene que ver con el significado que se le da a un desecho ligado al significante de lo desagradable (propio de la etapa oral) y de lo que no sirve pero que a su vez es placentero (de la etapa anal), entonces, ese desecho puede concebirse como una ‘carga’ que hay que tirar en el momento que estorbe, no importando el lugar que fuese.

         Por otro lado, la calle o un área pública que sirven de basurero también obedecerían a un significante en aquel sujeto que desecha basura en ellas; ya se había comentado que el padre es aquel que tiene la función de introducir al niño en la cultura y de inscribirlo en una sociedad, por lo que si el padre no lleva a cabo esta función es difícil que el individuo se sienta como parte de la misma, y por lo tanto, es ajena, un ‘lugar de nadie’ cuyos espacios no pertenecen al sistema personal. La calle es el depositario de lo que estorba, de lo que ‘ya no sirve’, de lo que ya no se quiere llevar consigo, y al ser la misma algo tan ‘fuera’ de sí (tan ajeno), funciona como un recolector  de desechos.

         Asimismo se puede considerar una parte sádica, puesto que hay personas que tirando algo en un espacio público o privado (ajeno de sí y perteneciente a alguien más) les genera cierto placer al tener una referencia del enojo o del descontento del afectado, esto encierra una clara (y consciente) intención de dañar o perjudicar a un tercero tal y como sucede también con los “grafiteros” siendo este caso parte de un tipo de sublimación de especial connotación debido a que hay una combinación de una expresión pseudo-artística que lo atañe a la cultura, pero que va contra los valores de la misma al trasgredir los intereses de otro en cuanto a la propiedad privada. En este sentido se nota claramente que las pulsiones tienen una satisfacción por varias vías, en una sola actividad pueden fusionarse 2 o más metas. Regresando a aquellos que alcanzan una satisfacción por medio del ‘desafío’ inconsciente de tirar basura en un lugar que saben es ajeno y/o prohibido, la meta sádica está en relación con ese Otro que refleja un tipo de autoridad o simplemente alguien con el cual se podrían confrontar (otro diferente); las referencias más próximas son los padres, como aquellas entidades coercitivas y con las cuales no se alcanzó una identificación positiva o deseable, por lo que, en un momento de la primera infancia, 3 o 4 años, se hubo experimentado un placer específico sobre una acción que representó la transgresión de una restricción parental y que además generó el disgusto de alguno de los progenitores o tutores, esa situación pudo ser viable a encadenarse con otro hecho igualmente placentero como lo pudo ser un sadismo oral (en el pasado) como morder el pezón de la madre generándole dolor a la misma, o causar algún otro tipo de dolor en alguien más y que en su acción haya generado placer. Los casos más notables son aquellos que tiran basura hacia dentro de una casa, en la batea de una camioneta, o en un lugar donde exista algún letrero prohibiendo el desecho de basura.

         Un tipo de acciones comunitarias que se han visto últimamente son aquellas en donde las personas dejan sus desechos ‘de la semana’ en esquinas, postes, terrenos baldíos, o algún otro tipo de lugar común en la colonia para que el carro de la basura los recoja. Este es un hecho cotidiano en ciudades como Puebla, donde el carro recolector pasa cada tercer día, y es una práctica aceptada por los habitantes; pero en Oaxaca donde se tiene el hábito de esperar el carro y tirar los desechos directamente al mismo, cuando la oficina de limpia tiene problemas y no cumple con su servicio, las personas salen a dejar sus desechos a las calles, juntándolos y haciendo un montón de basura que se agranda día a día hasta que el carro recolector pase. Esta situación también se relaciona con la idea de un “castigo” hacia las autoridades; esta necesidad de rebelarse contra las figuras de autoridad viene a partir de una identificación defectuosa, que si bien en una república ‘democrática’ es viable que los ciudadanos exijan y se manifiesten contra sus gobernantes, qué pasa cuando éstos que surgen de la misma cultura y son los propios vecinos los que no prestan atención a las necesidades de su pueblo; luego entonces pareciera no existir una empatía de aquellos que se vuelven responsables del gobierno con las necesidades de sus congéneres, llevando a cabo una omisión que, haciendo un análisis superficial estaría del lado de las necesidades personales que pasan encima de los compromisos sociales asumidos con el cargo, y esto conllevaría la idea de la pobre identidad que tienen muchos oaxaqueños y mexicanos con su propia tierra, este análisis lo hace Octavio Paz en su libro “El laberinto de la soledad”.

         Finalmente, en una gran cantidad de habitantes no hay una conciencia social, como se mencionó líneas arriba no existe una identificación con su ciudad de residencia siendo ajena a sus problemas, y por otro lado, se podría también suponer que un porcentaje de estas personas igualmente descuidan de su casa, de los que los rodean y de sí mismos; yéndonos entonces a esa configuración del mantenimiento psíquico del principio del placer sobre el principio de realidad, existiendo esa fijación infantil donde no se hacía caso de sí mismo esperando recibir ‘todo’ de los demás sin proporcionar nada a cambio.

         Dos cosas últimas que se pueden tratar en este escrito, la flojera y la suciedad. En cuanto a la flojera regresamos al hecho del principio de placer, hay una deficiente ligazón libidinal con satisfacciones sublimadas y del orden del trabajo y de la identificación con una figura adulta que preste atención a la productividad y la funcionalidad. De igual manera puede existir una represión intensa que le conlleve al individuo un gasto de energía psíquica considerable, lo que lo hace sentirse agotado, tenso, ansioso o incluso enfermo físicamente. En cuanto a la suciedad se refiere, tal como se refirió anteriormente es viable pensar en una fijación anal y una sublimación de la satisfacción sexual de la expulsión; se podría pensar igualmente que existe esa confrontación contra los mandatos parentales de limpieza, obteniendo una gratificación en eso. La basura y la suciedad en las calles reflejan la dinámica psíquica de nuestra cultura, la pobreza en la organización de los pueblos y la poca pertenencia que tenemos los ciudadanos de nuestro país unos con otros (incluyendo los mexicanos que ‘gobiernan’, los mexicanos gobernados y los ‘ingobernables’).
 

INTRODUCCION

Siempre hay una tendencia a generar nuevas ideas, nuevas conexiones que nos hagan mejorar las significaciones que tenemos de la vida, y así como las pulsiones que son constantes, así, el espíritu creador y generador de nuevas perspectivas puede ser un impulso que descansa poco. Este espacio se ha generado por la necesidad de transmitir diversas ideas sobre problemáticas que aquejan a nuestra sociedad contemporanea, donde parecieran existir tantos problemas que las preocupaciones de los individuos están presentes a diario. Ante este panorama, muchas veces necesitamos saber qué es lo que está generando todos aquellas incidencias que nos aquejan, esto nos podría llevar a soluciones, a cambiar nuestro proceder y apuntar por nuevas formas de pensar, de ser, de interpretar la realidad.

El psicoanálisis es una teoría que nos brinda una perspectiva acerca del funcionamiento psíquico, de aquella subjetividad que es difícil de percibir con pensamientos corrientes, y que sólo es asequible gracias a la causalidad de las circunstancias presentes y que son asociadas a todos los pensamientos que puedan surgir en algún momento dado. Y si bien es cierto que desde su aparición ha creado controversia, es una forma más de explicar nuestro devenir.

Este espacio pretende acercar a los problemas actuales a la comprensión a partir de los principios psicoanalíticos, pero asímismo convocar ideas y apuntalar conocimientos con otros enfoques de la psicología general y la psicoterapia que pueden enriquecer nuestro quehacer y entendimiento.

Ericel Vásquez Moreno
13 de Marzo de 2011